La oveja negra en la familia no es tan negra
Dr. Octavio Féliz Vidal, Terapeuta Familiar Sistémico
En conflictos de familia se elige una oveja negra, un chivo expiatorio o un paciente identificado. La familia le pone una etiqueta y lo lleva a consulta, casi todos están de acuerdo en que es el enfermo, el causante de la patología familiar. El Terapeuta Familiar debe evaluar al sistema y cuestionar el síntoma y poner en duda que el problema esté sólo en el paciente identificado y buscar el problema en una disfunción general en el sistema familiar. Hay que explorar la comunicación en la familia, no sólo palabras, también se evalúan los intercambios de conductas.
El sistema familiar debe ser el enfoque de Terapeuta Familiar como son las reglas, límites, organización y funciones de los holones, cosmovision y pautas transgeneracionales.
Una conducta frecuente de la familia es culpar al portador del síntoma: recriminarle y eso aumenta el sufrimiento del portador del síntoma que sufre por el sistema y que usa su síntoma como voz de alarma. Su síntoma es una súplica para que se ayude a la familia y mejoren las relaciones, que cambie el sistema con reglas más humanas, que cada holón juegue su rol o sea que los hijos actúen como hijos, que los padres ejerzan bien la jerarquía y la pareja mantenga sus problemas entre ellos sin involucrar a los hijos.

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